miércoles, 12 de agosto de 2009

Efectos Psicosociales de la Victimización Criminal


La presencia de un Trastorno Mental como el Síndrome de Estrés Postraumático, no prueba la existencia previa de una victimización criminal, así como la ausencia tampoco la niega. Esto se da ya que todas las víctimas de los delitos sufren un conjunto de alteraciones psicológicas, sociales y fisiológicas que varían en su intensidad.

La gravedad de los cambios mostrados por la víctima dependerá de diversos factores, como:
- Características Psicólogicas.
- Características del hecho delictivo.
- Reacción posterior del entorno social.

Junto con esto cada persona experimenta cambios como resultado de una Victimización:

Cambios Cognitivos:

- Negación de lo Sucedido; es un mecanismo de defensa a nivel personal, de sentimientos contradictorios hacia el delito y la atribución de causalidad.

- Cambios en los sistemas de creencias; el impacto de una Victimización Criminal sibre el sistema de creencias no es lineal, sino que está mediado por factores derivados de aspectos cognitivos, emocionales y comportamentales.

- La Comparación Social; La Víctima utiliza el mecanismo de comparación social como medio de explicarse lo sucecido. "Pudo ser peor.."

- Los procesos de Atribución; conocer las causas de lo sucesido, la motivación del autor, las pautas de comportamiento realizadas, las expectativas de acción. En esto se desarrollan dos grupos de atribución de culpabilidad; la interna y la externa.

- Futuro Negativo, aparición de pensamientos negativos distorcionados de tipo depresivo enfocados a la perdida de futuro. Estos sentimientos se potencian cuando aparecen secuelas físicas, especialmente si hay un daño de imagen corporal.

Cambios Afectivos:

- Sentimientos Negativos; Alcanzan su máxima intensidad durante la primera fase del proceso. (Miedo, Vergüenza, Ira)

- Pérdida de la Autoestima, su afectación fluctúa en función de múltiples factores delictuales, previos y posteriores.

- Deseos de Autodestrucción

Cambios Comportamentales:

- Ruptura de la Vida Cotidiana; el acto delictivo y sus secuelas jurídico-procesales alteran la vida de la víctima y su familia.

- Modificación de sus hábitos sociales; la agresión provoca una reordenación más o menos amplia de la vida cotidiana de la víctima. Además de los cambios comportamentales, su fantasía y sus procesos mentales irán configurando un entorno amenzante del cual tendrá que protegerse.

- Pérdida de la capacidad para tomar desiciones.

Cambios Psicobiológicos:
Durante los primeros días se produce una alteración de todas las funciones autónomas. Cuando la sintomalogía persiste por más de un mes existe el riesgo de que la víctima halla desarrollado un síndrome por estrés postraumático.